El todavía CEO de Apple tiene ahora mismo 54 años, una edad que para muchos es ya cercana a la jubilación. Teniendo en cuenta sus altibajos de salud, ha trabajado casi toda su vida con total entrega por y para Apple, y eso le ha pasado factura a muchos niveles, probablemente muchos más de los que conocemos.
La compañía se caracteriza entre otros muchos aspectos en crear estándares, hacer las cosas de otra manera y en saber ver y marcar el futuro de algunos determinados aspectos tecnológicos, pero tal vez a nivel global, Apple ya no puede ofrecer algo nuevo y/o diferente, y quien quiera entender esta frase, leyéndola entre líneas, ya sabe a lo que me refiero.
Parémonos a pensar un momento: ahora mismo Apple tiene renovada las principales gamas de sus productos; los ecos de un nuevo iPhone, su actual producto estrella, son cada vez más fuertes, al igual que ...