Hasta el momento los desarrolladores de aplicaciones destinadas a la App Store no podían ofrecer una versión de sus programas con sólo parte de las funciones habilitadas, para que si el usuario le gustase la aplicación la pudiese comprar directamente y activar el resto de funciones y/o descargar la parte que faltaba, teniendo como resultado un programa pagado y completo. Todo el mundo sabe que esta práctica es muy común en el software destinado a ordenadores, mientras que hasta ahora la única alternativa era ofrecer, en la App Store, una versión completa y de pago, y una lite o reducida gratuíta. Pues eso se acabó.
Ahora, los desarrolladores pueden subir a la App Store versiones de prueba de su software, y si el usuario lo desea, puede comprar la aplicación completa y activar las funciones en su totalidad, convirtiendo al programa en una aplicación completa, y sin que sea necesario descargar ...