A las 17:30h del viernes 11 de julio del 2008, en el área VIP de la flagship store de Telefónica, en plena Gran Vía madrileña, frente a mi estaba un directivo de la operadora. Tenía la corbata con el nudo flojo, sudaba y estaba nervioso. “Los servicios de iTunes se han caído en todo el mundo, y ahora mismo no podemos dar de alta ningún nuevo iPhone vendido. Los servidores de Apple no han podido soportar tantas solicitudes simultáneas procedentes de todo el mundo. Nos han jodido bien”.
Para la operadora, aquel día fue fatídico a todos los niveles, y cuando me comunicaron lo de iTunes pensé en fin, ya no viene de una más. La cuestión es que aquel día y durante un rato, Apple lo pasó muy mal, y le llovieron críticas procedentes de todas partes.
Desde todo el mundo se hacía millones de solicitudes de alta y activación del ...