Hablando de los talones de Aquiles del iPhone, tenemos el caso de las aplicaciones en segundo plano; esto es, que algunos programas puedan funcionar sin que estos estén activos en la pantalla principal del terminal, de manera que por ejemplo, pudieramos tener en marcha cualquier programa de mensajería instantánea y recibir los avisos de nuevos mensajes, aun y teniendo el terminal en reposo. De hecho, el programa de correo electrónico siempre funciona en segundo plano o en modo push, como prefiráis llamarlo.
El caso es que esta caréncia del iPhone es una realidad en muchos terminales desde hace bastante tiempo; Apple ya ha reconocido en más de una ocasión que ya se encuentra trabajando en dicha implementación, pero que la está puliendo. Y de eso hace ya cerca de medio año, casi tanto como el tiempo que el iPhone 3G está en la calle. La excusa para que no tengamos todavía ...