Apple marca el final del iMac Intel: el modelo de 21,5 pulgadas de 2019 ya es vintage

Apple ha incorporado el iMac Retina 4K de 21,5 pulgadas de 2019 a su categoría de productos vintage, un nuevo paso en la retirada progresiva de los Mac con procesadores Intel. El ordenador todavía puede recibir reparaciones en Apple Store y servicios autorizados mientras existan piezas disponibles, pero la decisión llega en un momento especialmente simbólico: macOS 27 Golden Gate ya no admite ningún Mac Intel y Apple ha comenzado también la última fase de retirada de Rosetta.

Las claves del último iMac Intel de 21,5 pulgadas en 20 segundos

  • El iMac Retina 4K de 21,5 pulgadas de 2019 pasa a considerarse vintage.
  • Apple puede seguir reparándolo, pero únicamente mientras disponga de componentes.
  • Utilizaba procesadores Intel Core de octava generación y gráficos AMD Radeon Pro.
  • macOS 27 ya exige un Mac con Apple silicon.
  • Apple mantendrá actualizaciones de seguridad para los Mac Intel durante tres años, mientras Rosetta afronta también su retirada progresiva.

La consideración de producto vintage no significa que el iMac deje de funcionar ni que Apple bloquee sus servicios. Es una clasificación relacionada fundamentalmente con el soporte de hardware y la disponibilidad de repuestos.

Apple considera vintage un producto cuando han pasado más de cinco años y menos de siete desde que dejó de distribuirlo para su venta. Durante ese periodo todavía puede proporcionar servicio y piezas, pero depende de la disponibilidad de componentes. Cuando se superan los siete años, el producto pasa generalmente a la categoría de obsoleto y Apple deja de ofrecer servicio de hardware.

El movimiento tiene especial interés porque completa otra etapa de una transición que comenzó en 2020 y que en 2026 está llegando definitivamente al software.

Un iMac Intel que llegó justo antes de Apple silicon

Apple presentó este iMac en marzo de 2019 manteniendo prácticamente intacto el diseño que había utilizado durante años: aluminio plateado, grandes marcos negros alrededor de la pantalla y la característica base curvada.

La evolución importante estaba dentro.

El modelo Retina 4K utilizaba una pantalla de 21,5 pulgadas con 4.096 × 2.304 píxeles, brillo de 500 nits, gama cromática P3 y compatibilidad con 1.000 millones de colores.

Apple ofrecía varias configuraciones de procesador. El modelo con Core i3 incorporaba cuatro núcleos a 3,6 GHz, mientras otra configuración utilizaba un Core i5 de seis núcleos a 3 GHz. Ambos podían configurarse con un Intel Core i7 de seis núcleos, capaz de alcanzar hasta 4,6 GHz mediante Turbo Boost.

Los gráficos también procedían de AMD.

Dependiendo de la configuración, podía utilizar Radeon Pro 555X o Radeon Pro 560X, e incluso una Radeon Pro Vega 20 con 4 GB de memoria HBM2.

iMac Retina 4K de 21,5″ (2019)Características
PantallaRetina 4K, 4.096 × 2.304
ProcesadoresIntel Core i3, i5 o i7
Núcleos CPUHasta 6
Memoria8 GB, ampliable hasta 32 GB
GráficosAMD Radeon Pro
GPU máximaRadeon Pro Vega 20
Conectividad2 × Thunderbolt 3, USB-A, Ethernet
Pantallas externasHasta una 5K o dos 4K

Una configuración que en su momento podía considerarse potente y perfectamente válida para fotografía, edición de vídeo y trabajo profesional queda ahora al otro lado de la división tecnológica que Apple estableció con sus propios procesadores.

De Intel al M1 en apenas dos años

El sucesor que realmente cambió el iMac llegó en abril de 2021.

Apple abandonó Intel, redujo el grosor del ordenador y recuperó los colores con el iMac de 24 pulgadas con chip M1.

El cambio fue mucho más profundo que sustituir un procesador.

Apple pasó de utilizar CPU Intel y GPU AMD a integrar CPU, GPU, memoria unificada, Neural Engine y otros componentes dentro de su propio sistema en chip.

La transición había comenzado unos meses antes.

En junio de 2020 Apple anunció que trasladaría toda la familia Mac hacia Apple silicon y en noviembre presentó los primeros equipos con M1: MacBook Air, MacBook Pro de 13 pulgadas y Mac mini.

El iMac M1 llegó cinco meses después.

Durante algún tiempo ambas arquitecturas convivieron. Apple continuó vendiendo determinados Mac Intel mientras ampliaba progresivamente Apple silicon a las gamas profesionales.

Seis años después del anuncio inicial, esa convivencia prácticamente ha terminado.

La llegada de macOS 27 Golden Gate el 14 de septiembre de 2026 establece una frontera especialmente clara: Apple solo incluye en su lista de compatibilidad ordenadores con Apple silicon. En el caso del iMac, el modelo más antiguo compatible es precisamente el iMac M1 de 2021.

El iMac 4K de 2019 queda fuera.

macOS 26 es el último sistema con soporte completo para Mac Intel

La clasificación vintage y el final del soporte de macOS son procesos diferentes, pero están coincidiendo en el tiempo.

Apple ha confirmado que macOS 26 es la última versión con compatibilidad completa para ordenadores Mac basados en Intel.

Eso significa que un Mac Intel compatible puede seguir funcionando con macOS 26, pero no podrá actualizarse oficialmente a macOS 27.

Apple ha añadido un dato importante para quienes todavía utilizan estos equipos: continuará proporcionando actualizaciones de seguridad de software para los Mac Intel durante tres años.

Por tanto, quedar fuera de macOS 27 no supone quedarse inmediatamente sin parches.

Es una situación bastante diferente a la del soporte de hardware.

Un iMac de 2019 puede seguir recibiendo actualizaciones de seguridad de su versión compatible de macOS mientras, simultáneamente, la disponibilidad de piezas para una reparación empieza a depender del inventario existente.

Para quien conserve uno de estos ordenadores, la diferencia resulta importante:

vintage no significa obsoleto ni inseguro automáticamente.

Simplemente indica que el producto ha entrado en una fase avanzada de su ciclo de soporte.

Rosetta también empieza a despedirse

Hay otra pieza de esta transición que afecta incluso a quienes ya tienen un Mac con procesador de Apple.

Rosetta.

Apple creó Rosetta 2 para que las aplicaciones compiladas para procesadores Intel pudieran ejecutarse automáticamente en los nuevos Mac con Apple silicon.

La capa de traducción ha sido una de las razones por las que la transición resultó relativamente transparente para muchos usuarios. Era posible comprar un Mac M1 y continuar utilizando numerosas aplicaciones x86 antes de que sus desarrolladores publicasen versiones nativas.

Ese periodo también está llegando a su final.

Apple ha confirmado que macOS 27 será la última versión con Rosetta como herramienta de compatibilidad de propósito general.

A partir de macOS 28, su funcionalidad quedará limitada principalmente a determinados juegos antiguos sin mantenimiento que dependan de componentes Intel.

Apple ya muestra desde macOS 26.4 avisos cuando el usuario abre determinadas aplicaciones que dependen de Rosetta, recomendando buscar una versión compatible de forma nativa con Apple silicon.

El mensaje para los desarrolladores es bastante explícito: las aplicaciones deben migrar a binarios universales o versiones nativas para Apple silicon.

La transición de hardware iniciada en 2020 se está convirtiendo ahora en una transición definitiva del software.

El iMac de 2019 representa el Mac que Apple decidió dejar atrás

Mirar hoy las especificaciones del iMac de 21,5 pulgadas de 2019 permite entender cuánto ha cambiado el ordenador de sobremesa de Apple en siete años.

Aquel modelo utilizaba una arquitectura convencional de PC: procesador Intel, GPU AMD independiente, memoria DDR4 y diferentes opciones de almacenamiento.

Los iMac actuales utilizan un único sistema en chip diseñado por Apple que integra muchos de esos componentes y comparte un espacio de memoria unificada.

El cambio también permitió transformar físicamente el producto.

El iMac M1 pasó a una pantalla de 24 pulgadas dentro de un chasis mucho más delgado, algo difícil de conseguir con la arquitectura térmica de las generaciones Intel.

La decisión de Apple de incluir ahora el modelo de 2019 entre los productos vintage coincide además con otro cambio que afecta directamente a su vida útil: los desarrolladores ya pueden retirar el soporte Intel de determinadas aplicaciones universales distribuidas a través de la Mac App Store.

El 1 de septiembre Apple informó de este cambio, que permite simplificar las aplicaciones cuando sus desarrolladores ya no necesitan mantener código para las dos arquitecturas.

La consecuencia será gradual.

Los Mac Intel no dejarán de ejecutar de repente sus aplicaciones actuales, pero cada vez habrá más versiones nuevas que requieran Apple silicon.

Todavía no es necesario retirar un iMac de 2019 que funciona

Para el propietario de un iMac Retina 4K de 2019, la noticia no implica que tenga que sustituir inmediatamente el ordenador.

Puede continuar utilizándolo con el sistema operativo compatible y las aplicaciones que sigan funcionando. Apple también ha comprometido actualizaciones de seguridad para los Mac Intel durante el periodo anunciado.

El problema aparecerá progresivamente en tres frentes.

Primero, las piezas de reparación serán cada vez más difíciles de conseguir. Segundo, las futuras versiones de macOS ya no podrán instalarse oficialmente. Y tercero, los desarrolladores irán dejando atrás Intel conforme desaparezca la necesidad comercial de mantener dos versiones de sus aplicaciones.

El iMac de 2019 queda así en una posición peculiar: todavía puede ser un ordenador perfectamente funcional, pero toda la plataforma que lo rodea está avanzando hacia Apple silicon.

Apple tardó aproximadamente dos años en trasladar la mayor parte de su catálogo desde Intel hacia sus propios chips. Completar la transición de software ha necesitado bastante más tiempo.

Con macOS 27 exclusivamente para Apple silicon, Rosetta acercándose al final de su función general y el último iMac Intel de 21,5 pulgadas entrando en la categoría vintage, 2026 está convirtiéndose en el año en que aquella transición anunciada en 2020 deja definitivamente de ser una transición.

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