El mercado mundial del smartphone encara 2025 con un ligero impulso, pero con un bache importante a la vuelta de la esquina. Según las últimas previsiones de IDC, los envíos de teléfonos móviles crecerán un 1,5 % interanual en 2025, hasta alcanzar los 1.250 millones de unidades. La gran protagonista será Apple, que se encamina a su mejor año histórico en número de iPhone vendidos y en facturación.
Sin embargo, el horizonte de 2026 será bastante más complicado: la consultora anticipa una caída en unidades motivada por la escasez de memoria y por cambios en el calendario de lanzamientos, especialmente en el ecosistema iOS.
2025: el año del iPhone 17
IDC pronostica que Apple aumentará sus envíos un 6,1 % en 2025, frente al 3,9 % del ciclo anterior. Si se cumplen los números, la compañía superará los 247 millones de iPhone enviados en un solo año, una cifra sin precedentes para la marca.
El gran detonante ha sido el tirón de la gama iPhone 17, y muy en particular su comportamiento en China, el mayor mercado para la compañía:
- Apple se ha situado como líder de ventas en octubre y noviembre, con una cuota superior al 20 % según los datos mensuales de IDC.
- La consultora ha revisado su previsión para 2025 en China: de una caída del 1 % pasa ahora a un crecimiento del 3 % para Apple.
El repunte no se limita al gigante asiático. Estados Unidos y Europa Occidental, que venían de un periodo de enfriamiento, también muestran señales de recuperación en la demanda de iPhone.
En valor, el impacto es aún más llamativo: IDC estima que el negocio de Apple con el iPhone alcanzará en 2025 los 261.000 millones de dólares, con un crecimiento del 7,2 % interanual.
Un 2026 a la baja: menos móviles, pero mucho más caros
Pese al pequeño respiro de 2025, IDC ha recortado sus previsiones para 2026. Lo que antes se esperaba como un ligero crecimiento del 1,2 % se convierte ahora en una caída del 0,9 % en los envíos de smartphones a escala global.
Hay dos factores clave detrás de este cambio de rumbo:
- Escasez de memoria DRAM y NAND
- IDC anticipa un desajuste entre oferta y demanda de componentes de memoria.
- Esto elevará el coste de fabricación y obligará a los fabricantes a reajustar precios o configuraciones.
- Los modelos Android de gama baja y media serán los más afectados, por su sensibilidad al precio final.
- Cambio de calendario en Apple
- La compañía moverá el lanzamiento de su próximo iPhone “base” de otoño de 2026 a principios de 2027.
- Ese desplazamiento de ciclo provocará una caída del 4,2 % en los envíos de iOS en 2026, arrastrando al conjunto del mercado.
El resultado será un año con menos unidades vendidas, pero con un negocio que mueve más dinero que nunca.
Precio medio en máximos históricos
La otra cara de la escasez de memoria es el precio. IDC calcula que en 2026 el precio medio de venta (ASP) de los smartphones subirá hasta los 465 dólares.
Aunque el volumen de teléfonos caerá ligeramente, el valor total del mercado alcanzará los 578.900 millones de dólares, un máximo histórico para la industria.
Para defender márgenes y participación de mercado, la consultora espera dos grandes estrategias entre los fabricantes:
- Subida directa de precios en determinadas gamas, trasladando al usuario final el coste extra de la memoria.
- Reorientación del catálogo hacia modelos más caros, con mayores especificaciones y márgenes, para compensar el incremento del coste de componentes, especialmente en memoria y almacenamiento.
En la práctica, el consumidor se encontrará con móviles más caros, sobre todo si busca configuraciones con más RAM y más capacidad de almacenamiento.
Un mercado maduro que se sostiene en la gama alta
Las previsiones de IDC refuerzan la idea de que el mercado del smartphone está en fase de madurez:
- el crecimiento en unidades es mínimo,
- la renovación de dispositivo se alarga,
- y el peso del negocio se concentra cada vez más en la gama alta y “premium”.
Apple, con un ecosistema muy fidelizado y márgenes elevados, está bien posicionada para aprovechar esta dinámica, mientras que muchos fabricantes Android tendrán que ajustar su oferta y estrategias de precio en un contexto de componentes más caros y consumidores más cautos.
2025 será, si se cumplen las previsiones, el año de récord para el iPhone. 2026, en cambio, pondrá a prueba hasta qué punto el usuario está dispuesto a pagar más por un smartphone en un entorno de inflación de costes y ciclos de renovación más largos.
vía: idc








