La IA amenaza al móvil barato: la memoria cambia el mercado en 2027

El smartphone barato no va a desaparecer de un día para otro, pero la idea de comprar un móvil nuevo por 100, 150 o 200 euros con una relación calidad-precio razonable empieza a estar bajo presión. La causa no está en la pantalla, ni en la cámara, ni siquiera en el procesador. Está en la memoria.

La fiebre de la inteligencia artificial ha desplazado una parte creciente de la capacidad de fabricación hacia memorias más rentables para centros de datos, servidores de IA y aceleradores. Mientras los hiperescalares compiten por asegurar DRAM, HBM, DDR5 y NAND, los fabricantes de dispositivos de consumo se encuentran con menos margen para negociar y con costes que encajan peor en productos económicos.

La memoria deja de ser un componente barato

Durante años, la gama baja de Android se apoyó en una lógica sencilla: pantallas cada vez mejores, chips suficientes para el día a día, cámaras aceptables y memoria barata. Esa combinación permitió que millones de usuarios accedieran a smartphones capaces sin pagar precios de gama media o alta.

Ese equilibrio se está rompiendo. IDC ya advierte de que la escasez de memoria está empujando a la industria hacia un cambio estructural. En su previsión más reciente, la consultora estima que los envíos globales de smartphones caerán un 13,9 % en 2026, hasta 1.090 millones de unidades, después de haber revisado a la baja su previsión anterior del 12,9 %. También prevé otra caída del 1,1 % en 2027 y una recuperación del 5,5 % en 2028, cuando el suministro de memoria empiece a normalizarse.

El golpe no se reparte por igual. La presión se concentra en los móviles de menos de 200 dólares, donde cada dólar extra en RAM o almacenamiento pesa mucho más que en un dispositivo de gama alta. IDC señala que el segmento sub-100 dólares, que representó más de 170 millones de unidades en 2025, corre el riesgo de volverse económicamente inviable incluso cuando la escasez se estabilice.

TrendForce apunta en la misma dirección desde el lado de los componentes. La firma prevé que los precios contractuales de DRAM convencional suban entre un 13 % y un 18 % intertrimestral en el tercer trimestre de 2026, mientras que la NAND Flash aumentaría entre un 10 % y un 15 %. La propia consultora señala que los clientes de consumo, como fabricantes de PC y smartphones, están llegando al límite de lo que pueden absorber.

La IA desplaza al consumo

El problema no es solo una escasez temporal. La industria de la memoria está reordenando prioridades. IDC explica que los grandes fabricantes han movido capacidad hacia memorias de mayor margen para centros de datos de IA, como HBM y DDR5 de alta capacidad, en lugar de expandir con la misma fuerza la producción de DRAM y NAND usadas en smartphones, PC y otros dispositivos de consumo.

La lógica industrial es clara. Un fabricante de memoria prefiere vender grandes volúmenes con contratos de alto valor a proveedores de infraestructura de IA que pelear céntimos en un móvil de entrada. Para Samsung, SK hynix o Micron, el centro de datos paga mejor, compra con antelación y necesita más memoria por sistema.

Eso deja a los móviles baratos en una posición incómoda. Un terminal de gama alta puede absorber una subida de memoria con precio final, marca, margen o financiación. Un móvil económico no tiene esa protección. Si sube demasiado el coste de la RAM o del almacenamiento, el fabricante solo tiene tres caminos: subir el precio, recortar especificaciones o dejar de vender ese modelo.

La consecuencia para el usuario puede ser muy concreta: menos móviles nuevos realmente baratos, más dispositivos con poca memoria, modelos de entrada peor equipados y ciclos de renovación más largos. También puede crecer el peso del reacondicionado y de la financiación, porque quien no pueda pagar un móvil de gama alta al contado puede acabar estirando más su teléfono actual o comprando a plazos.

Apple y Samsung salen mejor colocadas

En este nuevo escenario, Apple y Samsung parten con ventaja. No porque sean inmunes al aumento de costes, sino porque tienen más margen, más capacidad de negociación y una base de clientes acostumbrada a precios altos. Reuters ya recogió que IDC espera que Apple y Samsung ganen cuota mientras los fabricantes Android de gama baja sufren más por la subida de memoria.

La propia IDC señala que Apple aseguró suministro de memoria con antelación y prevé que iOS alcance en 2026 su mayor cuota anual, con un 22 %. Samsung también aparece mejor posicionada dentro de Android por su presencia en gamas premium y medias, además de su capacidad para asegurar componentes.

Esto no significa que el iPhone vaya a ser barato. Más bien al contrario: la presión de costes puede reforzar la concentración del mercado en marcas capaces de defender precios altos. El resultado sería un sector con menos opciones realmente económicas y más distancia entre quien puede comprar un móvil premium y quien depende de la gama de entrada.

Para los fabricantes chinos el panorama es más mixto. Marcas como Xiaomi, OPPO, Vivo, Realme, Honor o Transsion han crecido durante años gracias a márgenes ajustados y buena relación calidad-precio. Ese modelo sufre cuando la memoria sube. China podría aliviar parte de la presión con proveedores locales como CXMT en DRAM y YMTC en NAND, pero esa ventaja no resuelve por sí sola el problema global ni garantiza precios bajos fuera del mercado chino.

La muerte del móvil barato quizá sea una exageración. Lo que sí parece estar acabándose es la etapa en la que la memoria bajaba lo suficiente como para mejorar cada año las especificaciones sin disparar el precio. La IA no solo está cambiando los centros de datos. También está encareciendo los dispositivos que millones de personas usan para conectarse a internet.

Preguntas frecuentes

¿Van a desaparecer todos los móviles baratos en 2027?
No necesariamente. Lo más probable es que haya menos modelos realmente económicos, con peores especificaciones o precios más altos. El segmento de menos de 100 dólares es el más amenazado.

¿Por qué la IA afecta al precio de los smartphones?
Porque los centros de datos de IA consumen grandes cantidades de memoria. Los fabricantes priorizan componentes de mayor margen para servidores, lo que reduce la presión de oferta en memorias usadas por móviles y PC.

¿Quién sale beneficiado en este escenario?
Las marcas premium, especialmente Apple y Samsung, están mejor posicionadas por su escala, acuerdos de suministro y capacidad para trasladar parte del coste al precio final.

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