macOS 27 marca el último ciclo en el que Rosetta seguirá funcionando como capa de compatibilidad general para ejecutar aplicaciones de Intel en los Mac con Apple Silicon. Apple ya ha confirmado que, a partir de macOS 28, Rosetta dejará de ofrecer esa función general, aunque conservará parte de su tecnología para algunos juegos antiguos que dependan de frameworks de Intel.
Las claves de Rosetta en macOS 27 en 20 segundos
- macOS 27 es la última versión con compatibilidad general de Rosetta para aplicaciones Intel.
- Desde macOS 28, las aplicaciones exclusivas para Intel dejarán de funcionar en los Mac con Apple Silicon.
- macOS 26.4 ya muestra avisos cuando una aplicación necesita Rosetta.
- Los Mac Intel no pueden actualizar a macOS 27: macOS 26 es su última versión compatible.
- Apple mantendrá una parte de Rosetta para determinados juegos antiguos sin mantenimiento.
La transición de Apple desde Intel hacia sus propios procesadores comenzó en 2020 con el lanzamiento de los primeros Mac con Apple Silicon. Rosetta 2 permitió que las aplicaciones compiladas para la arquitectura x86_64 siguieran funcionando en los nuevos equipos mientras los desarrolladores adaptaban sus aplicaciones a ARM64.
Seis años después, Apple está cerrando esa etapa. macOS 27, lanzado el 14 de septiembre de 2026, es la última versión que ofrece Rosetta como herramienta de compatibilidad general. La compañía ya había anunciado esta dirección y ahora ha concretado qué ocurrirá después.
Qué cambia realmente con Rosetta
Rosetta permite ejecutar aplicaciones de Mac que contienen instrucciones x86_64 en equipos con Apple Silicon. El sistema traduce el código diseñado para los procesadores Intel para que pueda ejecutarse en la arquitectura ARM de Apple.
Durante estos años, esa capa ha permitido utilizar aplicaciones que todavía no tenían una versión nativa para Apple Silicon. En muchos casos, el usuario ni siquiera necesitaba saber que estaba utilizando una aplicación Intel.
macOS 27 mantiene esta posibilidad. El cambio importante llegará con macOS 28, cuando Apple dejará de ofrecer Rosetta como mecanismo general para las aplicaciones Intel. La documentación oficial de Apple especifica que después de macOS 27 solo permanecerá un subconjunto de sus funciones destinado a determinados juegos antiguos y sin mantenimiento que utilizan frameworks basados en Intel.
Por tanto, el problema no aparece necesariamente al instalar macOS 27. Una aplicación Intel puede seguir funcionando en esta versión. El riesgo está en depender de ella pensando que la compatibilidad continuará indefinidamente.
Apple ya está avisando de ello. Desde macOS 26.4, los usuarios pueden recibir una notificación cuando ejecutan una aplicación que depende de Rosetta, con un mensaje que les invita a actualizar a una versión compatible con Apple Silicon.
El cambio afecta también al software que no se ve
Para un usuario doméstico, identificar una aplicación Intel puede ser relativamente sencillo. Apple permite comprobar la arquitectura de una aplicación desde el Finder, mientras que los desarrolladores pueden utilizar herramientas del sistema para determinar qué binarios contienen código x86_64.
La situación es más compleja en entornos profesionales.
Una aplicación principal puede ser nativa para Apple Silicon y, sin embargo, depender de una biblioteca, un complemento, una herramienta de línea de comandos o un instalador que todavía utilice código Intel. También pueden existir scripts internos que llamen a ejecutables x86_64 sin que el usuario lo perciba.
Los equipos de desarrollo y administración de sistemas deberían revisar especialmente esos componentes antes de adoptar macOS 28. La documentación de Apple recomienda que las aplicaciones se distribuyan como binarios universales cuando se quiera mantener compatibilidad nativa tanto con Mac Intel como con Apple Silicon.
En un binario universal, el programa contiene las arquitecturas necesarias para ejecutarse de forma nativa en ambos tipos de Mac. En los equipos con Apple Silicon, macOS utiliza preferentemente la versión arm64 cuando está disponible.
El problema puede aparecer también en herramientas utilizadas durante la construcción del software. Un proyecto puede generar correctamente una aplicación arm64 y seguir dependiendo de una utilidad externa compilada únicamente para x86_64. Ese tipo de dependencia es precisamente el que Rosetta ha permitido ocultar durante la transición.
Los Mac Intel también llegan al final de su recorrido con macOS
Hay otra consecuencia importante de este cambio. macOS 26 es la última versión compatible con los Mac basados en Intel. macOS 27 requiere Apple Silicon.
Eso significa que hay dos transiciones diferentes que conviene separar.
Por un lado están los Mac Intel, que ya no pueden instalar macOS 27 y quedan en macOS 26 como última versión del sistema. Por otro están los Mac con Apple Silicon, que sí pueden instalar macOS 27 pero perderán la capacidad general de ejecutar aplicaciones Intel cuando llegue macOS 28.
Apple ha indicado que seguirá proporcionando actualizaciones de seguridad para los Mac Intel durante tres años, aunque estos equipos ya no recibirán las nuevas versiones principales de macOS después de macOS 26.
Para las empresas con flotas de Mac, esto convierte la arquitectura del software en una cuestión que conviene revisar junto con el hardware. No basta con comprobar qué procesador tiene cada equipo: también hay que saber qué aplicaciones, extensiones y herramientas siguen dependiendo de Intel.
Rosetta no desaparece por completo
La retirada tampoco significa que Apple vaya a eliminar cada componente relacionado con Rosetta.
Apple ha explicado que mantendrá una parte de la funcionalidad para juegos antiguos y sin mantenimiento que dependan de frameworks basados en Intel. Esa excepción pretende conservar compatibilidad con determinados títulos que no van a recibir una actualización por parte de sus desarrolladores.
Además, la documentación de macOS 27 señala que el sistema integra directamente determinadas capacidades de traducción de binarios Intel para escenarios relacionados con máquinas virtuales Linux ARM y contenedores Linux Intel. Esto no debe confundirse con el soporte general para aplicaciones Intel de macOS, que termina con macOS 27.
La diferencia es importante: que macOS conserve tecnología de traducción no significa que una aplicación Intel de Mac vaya a seguir funcionando después de macOS 27.
Para los usuarios, el momento adecuado para revisar las aplicaciones que dependen de Rosetta es antes de dar el salto a macOS 28. Para los desarrolladores, Apple ya está enviando el mensaje directamente: las aplicaciones deberían ofrecer una versión nativa para Apple Silicon.
La transición iniciada en 2020 entra así en su última fase. Rosetta cumplió su función como puente entre Intel y Apple Silicon, pero Apple ya ha fijado el límite de ese puente: macOS 27 es la última versión de uso general y macOS 28 será la primera en la que las aplicaciones Intel de Mac dejarán de contar con esa vía de compatibilidad.
Preguntas frecuentes
¿Qué versión de macOS será la última con Rosetta?
macOS 27 es la última versión que ofrece Rosetta como herramienta de compatibilidad general para aplicaciones Intel. Desde macOS 28 solo permanecerá una parte de sus funciones para determinados juegos antiguos sin mantenimiento.
¿Funcionarán las aplicaciones Intel en macOS 27?
Sí. Rosetta sigue disponible en macOS 27 y permite ejecutar aplicaciones Intel en los Mac con Apple Silicon. El cambio llegará con la siguiente versión principal.
¿Pueden los Mac Intel instalar macOS 27?
No. Apple ha establecido macOS 26 como la última versión compatible con los Mac equipados con procesadores Intel.
¿Cómo pueden prepararse los desarrolladores?
Apple recomienda añadir soporte nativo para Apple Silicon y distribuir aplicaciones universales cuando sea necesario mantener compatibilidad entre Mac Intel y Mac con Apple Silicon. También conviene revisar bibliotecas, herramientas y otros componentes que puedan seguir utilizando x86_64.







