Los planes ilimitados de datos a punto de desaparecer por culpa del iPhone

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La relación de Apple con las operadoras que tienen al iPhone en exclusividad, se ha puesto más y más difícil conforme ha pasado el tiempo; en especial con AT&T. Y todo ésto gracias a, que el 69% del ancho de banda de AT&T es utilizado por las personas que navegan en Internet a través del iPhone.

Y se consiera que en el futuro cercano, los planes de datos ilimitados están a punto de desaparecer, ya que AT&T sólo cobra $30 Dólares por la navegación ilimitada a los propietarios del iPhone, tarifa que es igual a la que se le cobra a cualquier otro cliente que desee el mismo servicio.

El problema radica en que, los propietarios del iPhone utilizan el doble o más de transferencia de datos, que un usuario de otro tipo de terminal. Esto significa que los propietarios del iPhone, le cuestan más a las operadoras ya que los obligan a, por ejemplo, tener que actualizar sus redes a un ritmo más acelerado de lo normal.

A AT&T, le han costado más de 6 mil millones de Dólares las actualizaciones anuales que ha tenido que hacer desde que tiene al iPhone en exclusiva. Así que, con esas actualizaciones, AT&T no ha recibido los ingresos que esperaba y se cree que no se incrementarán en el futuro cercano.

Estas circunstancias han llevado a los expertos financieros a pensar que, no sólo AT&T, sino todos los operadores en Estados Unidos y alrededor del mundo, se verán obligados a abandonar los planes ilimitados de datos; o en su defecto, cobrarle una cuota extra a aquellos clientes que utilicen el Internet de la operadora por medio de ordenadores portátiles y que consuman una cantidad exagerada de datos.

Por lo que se cree que las operadoras móviles tendrán que utilizar ésta misma política con los propietarios de Smartphones. Por el otro lado, Apple y AT&T se niegan a dejar la exclusividad, ya que aunque la relación, según los expertos, es más difícil ahora, significa para ambas compañías, una relación comercial que ha dejado más beneficios que perjuicios.

Vía | The Wall Street Journal