Nvidia asegura que el sistema de cambio automático de GPU en los nuevos MacBook Pro es de Apple

Mucho se ha escrito sobre los problemas que a menudo los sistemas gráficos de los Mac han sido un mal muy prolongado en el tiempo, para disgusto de los usuarios, mientras Apple y Nvidia -o quien corresponda- se han enzarzado en una batalla a nivel de despachos por buscar el culpable y ya puestos, una solución. Lo que os contamos a continuación podría volver a reavivar estas enemistades entre ambas compañías, en el supuesto -toquemos madera para que no sea así- que los gráficos sean un problema con los nuevos MacBook Pro.

Esto guarda relación directa con esta novedad en los modelos de 15 y 17 pulgadas solamente, y que aquí os contamos muy por encima hasta donde llega la capacidad del usuario para decidir por encima del sistema en este sentido. Se trata, en base, de que el propio sistema alterna de manera automática entre las dos GPU en base a las necesidades y rendimiento que se requieren en cada ocasión.

A principios de este año, Nvidia presentó una nueva tecnología que denomina Optimus, creada para que los procesadores Nehalem con GPU integrada potente, más otra de menor rendimiento. Dicha tecnología escoge cual es la mejor GPU que el sistema debe usar en cada tarea de manera automática.

Teniendo en cuenta que los nuevos MacBook Pro incluyen procesadores Nehalem (Core i5 y Core i7 respectivamente) y que también incluyen gráficos Nvidia, lo normal sería que la tecnología que cambia de forma inteligente la GPU en el sistema fuera Optimus de Nvidia. Pues NO. A pesar de que el resultado final es el mismo, el sistema de conmutación automática de GPUs es de Apple y no de Nvidia, según la propia compañía.

Mas vale que todo funcione como debe desde el primer día, porque de lo contrario, como hablamos al principio, la solución puede ser más complicada de lo que parece. Puede que esté dando la sensación de que estoy llamando al mal tiempo. Todo lo contrario; repito, una vez más, que ojalá no ocurra, pero hay que tener en cuenta tres puntos cruciales en toda esta historia:

  • Estamos hablando de un producto que hace solamente horas que está a la venta, por aquello de nunca compres las primeras unidades de lo que sea.
  • Estamos hablando de una tecnología nueva, y que Apple nunca ha probado sobre el terreno del usuario.
  • Estamos hablando de una tecnología “A” aplicada a un producto “B”, cuando el fabricante de “B” tiene SU propia solución para SU propio producto.

Veremos como avanza esta historia. Y una vez más, ojalá no tenga que escribir de nuevo sobre ella; para mal, se entiende.