Claves para entender la polémica alrededor de las suscripciones en la App Store

Durante el día de hoy y muy probablemente durante los próximos días, leeréis en muchos medios especializados diversas posturas y puntos de vista al respecto de la política de suscripciones a contenido de apps mediante la App Store. Esta misma semana os contamos como funciona, y os avisamos de que se levantaría mucha polvareda.

Al margen de opiniones y puntos de vista, y aparte de cómo termine toda esta historia, hay que tener en cuenta una serie de claves para comprender la situación en toda su magnitud.

La chispa salta en el momento en que las normas para permanecer en una fiesta donde tanto Apple como desarrolladores sacaban tajada, cambian privando a los desarrolladores de poder hacer mejores ofertas fuera de la App Store. Pero al ser Apple el convocante de la fiesta, y poniendo el local y la infraestructura, decide que quiere no sólo más, sino al mejor precio, de lo contrario, puerta. Pero también, Apple cierra el grifo a las empresas que hasta ahora se han nutrido de apps vendiendo contenido fuera de su ecosistema, lo que implica, que muchos desarrolladores podrían largarse a otras plataformas antes del verano si no casan con la nueva normativa, restando valor al universo iOS. Pero aún y con esta puntualización, varios expertos en materia de monopolios están dando su punto de vista, y casi ninguno menciona el hecho de que definir si Apple actúa de forma abusiva es ahora mismo casi imposible, más cuando los “nuevos medios” se encuentran no en pañales, sino casi/todavía en estado embrionario. Tampoco mencionan que una situación de monopolio surge cuando, o no existe competencia alguna, o cuando el más fuerte bloquea a los demás. Todos sabemos que no es el caso.

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Ahora, tened en cuenta cinco claves, al margen de éticas, avaricias y opiniones:

  • Intentad recordar toda la polémica alrededor de la política para estar en la App Store y cómo terminó, sumad los desarrolladores que se largaron por no gustarles las condiciones, y comparad el resultado con el número de apps que hay ahora mismo en la tienda. Y adicionalmente, con el número de apps descargadas.
  • Intentad calcular cuantos iPods touch, iPhones e iPads hay ahora mismo en todo el mundo operativos y funcionando. Es un pastel inmenso con muchas posibilidades.
  • Recordad que la mayoría de desarrolladores apostarán antes por la plataforma masiva antes que por otra minoritaria, por muchos motivos y no sólo económicos, aunque la mayoritaria tenga aspectos que no gusten.
  • Las discusiones en este tipo de casos suelen llegar cuando se intenta cambiar algo preestablecido, por defecto y cómodo para la mayoría. Las reglas del juego cambian. La minoría incómoda en este caso surge de quien hasta ahora ha puesto el continente cuando el contenido permitía sacar beneficios fuera del continente.
  • Apple no suele equivocarse en cierto tipo de operaciones, pero por si acaso, recordad que hay un margen de adaptación antes de la implantación definitiva de la normativa de las suscripciones. Periodo el cual, en otras batallas, ha sido utilizado desde Cupertino para suavizar su propia normativa.

¿Sabéis lo mejor de todo esto? Que a los usuarios todo este embrollo, al margen de cómo termine, sólo saldremos beneficiados. Aunque puede que si las cosas cambian demasiado, también cambiemos de plataforma, quien sabe…