Psystar había prometido a los inversionistas vender 12 millones de ordenadores en 3 años

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Hace ya varios meses que la novela entre Psystar y Apple comenzó, pero Psystar desde sus comienzos, estaba haciendo descomunales esfuerzos para conseguir $24 millones de Dólares de sus principales inversionistas. La meta era continuar con el desarrollo de la empresa, expandirse y competir cara a cara frente a Apple.

Además, Psystar estaba mal en sus proyecciones desde un principio, las expectativas de venta de Psystar siempre estuvieron fuera de la realidad:

En unas proyecciones financieras “conservadoras“, Psystar afirmó a sus inversionistas que la empresa vendería 70,000 ordenadores durante 2009, 470,000 durante el 2010, y 1 millón 450 mil durante el 2011. Sin embargo y para sorpresa de todos, la empresa tenía una proyección de crecimiento “agresiva“, donde los números eran todavía más inverosímiles, es decir, 130,000 ordenadores durante 2009, 1 millon 870 mil durante 2010 y 12 millones durante el 2011.

Como ya sabemos, esas proyecciones financieras que de por sí estaban fuera de la realidad, se vinieron abajo cuando se dio a conocer que Psystar sólo había vendido poco menos de 800 ordenadores en 1 año y 4 meses. Los sueños de grandeza de Psystar se basaron en un ordenador fabricado por ellos que, por lo visto, nunca verá la luz. Este ordenador se denominaría OpenBox y supuestamente incorporaría una pantalla de 13.3″ Pulgadas, un procesador de Intel 2 Core Duo a 2 GHz, un disco duro de 250 GB por el módico precio de $699 Dólares.

Por lo visto, los grandes sueños que Psystar tenía entre manos, serán irremediablemente aplastados por Apple, ya sabemos que el juez encargado del caso, llevará a cabo un Juicio Sumario en contra de Psystar. En resumen, ésta empresa, lo peor que pudo haber hecho, fue meterse con quien no debía. Además, se trata de un claro ejemplo de “Como no dirigir a una empresa“.

Vía | ComputerWorld

2 Comentarios

  1. Las tres patas del banco que son Microsoft, Apple y Google no se dejan tocar las barbas. Estan en su derecho pero al actuar como monopolios, esto siempre va en perjuicio del cliente.

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