Es pronto para atacar o defender el iPad

Las sensaciones post keynote están teniendo todo tipo de tintes después de que se conocieran algunos detalles del iPad. Bajo mi punto de vista, es pronto.

Apple ha mostrado “solo” lo que ya hace el iPad, no lo que puede hacer. Eso está en manos, por un lado, de los desarrolladores. Hace escasas horas que ya pueden trastear con el nuevo SDK, la puesta de largo oficial solamente se realizará como mínimo, dentro de 60 días. Falta mucho por ver, y muchísimo por descubrir. Y eso implica que las posibilidades de que el iPad solamente sea eso están ahí.

Me da la sensación de que solamente hemos descubierto la punta del iceberg de algo que podría ir a más dentro de muy poco. Podría ser algo más que un marco digital avanzado y más que un iPhone, y estoy convencido de que hay dos productos ya introducidos en el mercado que podrían temerle al iPad, pero eso ya es motivo de otro post.

El iPad un aparato con un procesador propio de Apple, pero que se pone a la altura de algunos fabricantes líderes de procesadores que basan sus productos en dos pilares: potencia y bajo consumo. Y es más: si Apple fabrica su propio chip, no depende de terceras partes, lo que afecta (para bien) al coste, a las necesidades, y al poder hacer lo que le de a uno la gana porque es todo es suyo.

Apple es perfectamente capaz de darle una vuelta de tuerca a su producto en los próximos 60 días. Estudiará todas las voces, y obrará en consecuencia, primando evidentemente, un plan oculto que sólo se desvelará en una pequeña parte y que obra en un interés único y muy concreto: hacer negocio. Y es que esto parece el principio de algo nuevo en cuanto a concepción de producto, hasta el punto que la misma compañía ha decidido crear una gama propia del iPad, separada de los ordenadores y de los dispositivos multitouch que había hasta ahora: el iPhone y el iPod touch. Detrás del iPad hay un proyecto mucho más grande que abarca tantos ámbitos que es muy difícil enumerarlos todos, pero no empezarán a desvelarse hasta que el producto se comercialice.

¿Que pasa? Que hasta que a Apple le venga bien darle un empuje al iPad puede pasar bastante tiempo. Solo un recordatorio: pasaron meses hasta que el iPhone no incorporó funciones que cualquier terminal de los chinos ya implementaba de serie. Y ahora casi ningún terminal le planta cara. Esa es la clave, lo que apuntaba al principio: centrémonos en lo que puede hacer, y no lo que ya hace.

El iPad es nuevo. Es diferente en cuanto a concepción de producto. Es innecesario para muchos y para otros tantos, es un iPhone grande que no justifica su compra. Y en la naturaleza humana está el hacer comparaciones y en dudar de lo desconocido. Démosle tiempo al iPad, y a ver que ocurre. Y ojo, que el primero que lo mira con cierta reticencia soy yo, el mismo que cree que Apple no puede haberse equivocado.

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